domingo, junio 27

Xtraviada #0 - Y ¿Quién tiene la culpa?


¿A qué le temes?.

(Silencio)

Pero, ¿A qué le temes?.

(Mucho silencio)

Mucha gente te acompaña.
Mucha gente.
Demasiada gente.

(Silencio)

Tienes amigos.
Tienes muchos amigos.

Estoy triste, el futuro no tiene esperanza y nada va a mejorar. Estoy aburrido e insatisfecho con todo, soy un completo fracaso como persona, soy culpable, y estoy siendo castigado, soy culpable, muy culpable. A veces podía ser capaz de llorar, pero ahora estoy más allá de las lágrimas, a veces podía ser capaz. He perdido el interés en otras personas, así como lo han perdido en mí. No puedo tomar decisiones, no puedo comer, no puedo dormir, no puedo pensar, no puedo superar mi soledad, ni mi miedo, ni mi asco, no puedo escribir, no puedo amar, no puedo hacer el amor, tampoco puedo coger, no puedo estar solo, ya no puedo estar con otros.

Tuve una noche en que todo se me revelaba, cuando la depresión me visitaba. No quiero vivir, y estoy bastante consciente de mi mortalidad, pero no quiero morir, estoy celoso de la gente que puede dormir, y cuando despiertan envidian mis noches en vela, en donde pienso, sobre mí, sobre todo, pienso. La gente tiene suerte de no conocer su verdad, por mi parte el dolor se está convirtiendo en mi normalidad. Alguien toca, me toca ahí, y la herida de hace algún tiempo atrás se abre, se expande, imágenes, sonidos, manos, muchas manos, se abre, se expande, pero vuelvo, vuelvo a esta inexpresiva habitación que contiene cada una de mis partes, y todo carece de sentido, si, carece de sentido, pero no quiero morir.

"A veces me gusta mantener tu aroma, y pensar en tí, y sentirte cerca, y saber que existes, y no me puedo contenerme, tengo que expresar lo que siento, expresar estos malditos sentimientos que se anidan en mi interior, esos sentimientos que se arraigan en mi maldito interior, y no sé cómo no puedes sentir nada por mí, cuando yo siento todo esto por tí. Y te busco, y sabes, nunca en mi vida he tenido problema con darle a otros lo que quieren, pero nadie ha podido hacer eso por mí, nadie me toca, nadie se me acerca, pero tú sin querer me has tocado tan profundamente que creo que es un sueño, y te busco, pero no puedo encontrarte, y comienzo a creer que amo a alguien que no existe, tú no existes. Y te odio, te odio por rechazarme, te odio por hacerme sentir mal de mí mismo, te odio, te odio por despreciar mi amor, y odio a Dios por hacerme amar a una persona que no existe."

Estoy muerto, y no tengo nada que decir de mi enfermedad... La gente ama de mi lo que me destruye, aman esa patología que se genera en los pliegues de mi mente, y la razón me invita a creer que existe una realidad objetiva en donde mi cuerpo y mi mente son uno, pero no estoy aquí y nunca han sido uno. Hago las mismas preguntas, con ganas de poner palabras en mi boca, pero solo logro ahogarme en tu puta vergüenza, tu verdades, tus mentiras, no las mías. Este no es un mundo en el que quiero vivir, ya nada me devolverá la fe.

Ahogado en el frío estanque de mi interior, hundido en la fosa inmaterial de mi mente. Tengo que ser yo, pero la esperanza no podrá levantarme nunca más, pero tengo que ser yo, después de esta madrugada no volveré, no existiré, se acaba, todo se acaba, llegamos al final de esta sucia historia, si el final de esta triste y sucia historia... He estado despierto por mucho tiempo, pero no quiero morir.

(Silencio)

No crees ¿Qué todo esto no es más que un grito de ayuda?.

(Silencio)

"Aunque así lo fuera, no creo que alguien lo escucharía".

Creo que alguien te escucharía.

(Silencio)

"¿Odias a todas las personas infelices o tienes especial desprecio por mi?".

No te desprecio, no es tú culpa...

"Estoy deprimido, pero claro tú no sabes que es la depresión... (Silencio) la depresión es la ira, son las cosas que hiciste y las que no hiciste también, son los errores, la rabia, es la culpa y claro también a quién culpas".

Y ¿Quién tiene la culpa?.

(Silencio)

"Yo".

21 - Oct. - 2008
1:39am

martes, junio 22

En Tu Mirada Quiero Nadar, Súperhistoria #14

El faro
Así como decía una canción, lo sentía él… Nadar en su mirada, perderse… En cambio ella, de momentos a veces sólo quería un poco de conversación, nada muy importante ni necesariamente muy exagerado, simplemente un cómo estás, un cómo te sientes, o quizás un cómo te va.
Él sólo pensaba en su espalda, imaginando siluetas ajustadas a las olas del mar, cuestiones inconexas entre amor y sexo, sexo y amor… Para ella totalmente distinto, uno con lo otros, lo otro con uno… Flotando, imaginando, deseando, soñando…
Sin embargo ella quería hablar, y no caer al fondo, dónde nace el agua, a dónde los peces van, para luego perderse entre lo que no pudo decir, y lo que sintió y lo que si dijo pero no fue suficiente. Para él hablar estaba demás, sólo un trillón de palabras desperdiciadas, cuestiones que se arreglaban con buen tacto, pero que a la final no se arreglaron.
Él no quizó nadar nunca más en su mirada, y ella se quedó pérdida en el fondo junto al mar, flotando en soledad.

lunes, junio 21

Actualizando mi vida

Desde ahora en adelante, trataré de estar por aquí.

sábado, mayo 15

Devuélveme Mi Cordura, Paranoicas #5


Escríbeme en azul, y entonces me tomaré el tiempo que sea para leerte. En verde no, ni en el color que sea, azul hoy es azul. El cielo a veces es azul, otros veces aquí en este lugar se pone morado, anaranjado, amarillo, y entonces ya no te sientes aquí, pero irónicamente sólo aquí se ve así y si no es así no me importa, prefiero creer que si.

Escucho silencio, pero si el silencio es silencio, entonces no se puede escuchar, escucho la nada entonces, escucho el vacío, y como quieras decirle, en pocas palabras no hay palabras. Escucho paredes, escucho el techo, escucho las ventanas, y hasta el piso, me habla la vida, el aire, el viento, y hasta las personas que no solían hacerlo, regresan los muertos y los vivos que se hicieron pasar por idos, los venidos y los que están aquí.

Pero no quiero hablar con nadie, eso me pasa hoy, no sé si te pasa a ti también, y me escondo, y sé que te escondes, y nos escondemos todos, pero la cosa es que realmente no nos escondemos, simplemente nos miramos y no decimos nada, seguimos caminando, seguimos de largo, nos hacemos los locos, que debo decir es mi completa especialidad. Luego se me olvida lo que hago, en dónde estoy, y con quién, pienso en canciones pues es mucho más fácil concentrarme de esa forma, pienso en palabras que flotan, pienso en videos musicales que se escabullen entre los acontecimientos de mi día a día, en gente caminando por calles a un paso acelerado, cantando una canción donde las guitarras se asemejan a voces agudas que destrozan tímpanos.

Pienso en historias, en situaciones que quiero generar, pero que nunca generaré. En diagramas de clases, en modelos de entidad de relación, en diagramas de actividad y de estado, pienso en c++ y pseudocódigos, me imagino diseños y colores, etiquetas y loops, imagino mundos-xtraviados, árboles verdes, nubes moradas “Si moradas”, en fin cualquier cantidad de cosas, cualquier cantidad de cosas. Saltan rayas y círculos, saltan cuadros, se pone en negro, mi mente se pone en negro, se pone en blanco, mi mente se pone en blanco… Hablo con amigos imaginarios, y es a ellos a los que les pido devuelvan mi cordura.

jueves, mayo 13

Hoy Digamos Que, Paranoicas #4


Efímero el tiempo, y con el los años que se acumulan, que pasan y pasan, que se adentran en mi ser, y destruyen de a poco lo que constituye a los seres vivos, lo que me constituye, un año más, así como lo acumulaste tú, así creo que lo acumule yo, una cuenta inexacta de errores y triunfos guardados entre números, buscando de alguna manera dejar una huella, que el tiempo no pueda diluir esa marca que diga quién fui, y quién seré mientras el tiempo aumenta con creces las marcas en mi cuerpo, y en el tuyo. Él, ella, fueron, son, dicen y lo que no dicen de alguna manera también está, también existe, gritos, llantos, amar y no amar.

Callo pues no me gusta mucho hablar, me tildan de ocular cosas, de no decir lo que pienso, de guardarme mis pensamientos, y ¿Es qué acaso no lo hacemos todos?, y ¿Es qué acaso eso no se hace?... Estoy distinto, pues así me lo han dicho, a lo mejor he dejado de vivir en las nubes, estoy más acostumbrado a mis responsabilidades, más acostumbrado a la realidad. Uno se atasca, pero hay quienes huyen de eso, no huyo.

Digamos que, si todo sigue así, así seguirá. No es que pretenda echarme a un lado, y dejar que todo fluya, no soy del tipo de persona que deja que el río avance y no hacer nada, pero ahí estoy, ahí vamos. Cada re-comenzar es difícil, es muy difícil culminar un ciclo y verse allí sin nada, y luego tratar de comenzar otro. Pero ahí le damos, lo intentamos. Hoy digamos que, será perfecto.

Algo que decir #7

Las personas que uno siempre recuerda, no son las personas adecuadas... Luego, te das cuenta que en tu vida no han había muchas personas.

domingo, abril 25

Sin Motivos, Súperhistoria #13


No es complicado saber porque dicen que la vida es pura ironía, y es que si de mí dependiera te daría mi vida, así te darías cuenta de que hablo cuando digo que no existe ironía más arrecha que la vida misma. Esta historia la contaré sólo una vez y espero exorcizar cualquier fantasma que pueda quedar, dame un motivo, dame una razón para comenzar… El motivo fue amor, te conocí, me conociste, o por lo menos hice el intento de hacerlo, del cual debo decir que no me arrepiento. Descubrí el verde de tú vida, el chocolate, la arena, y el montón de sueños y fantasías.

Avanzar crecer, querer, soñar, echar pa’lante, todos sinónimos de tu nombre. Descubrí la D y con ella soñé, un mes, dos meses, algo sentía allí, y eso que hasta entonces ni un hola de boca a boca se había dado, otro día, otra noche, otro sueño, otro sol, otro día y sin pedirme que me quedará, lo hice, no necesite un motivo, una razón… Noches en las que mi luna soñaba con la tuya, y me decía que eras tú, tú a quién yo esperaba. Otro día, otra noche, y es que nunca podría terminar si todo lo que vi en ti me pusiera a contar, entre tus defectos, entre tus virtudes, pude ver hasta dónde me fue posible ver.

Pero todo lindo comienzo, tiene un final poco feliz, y es que este cristal que yo me había inventado, me había explotado en la cara… Con un rotundo “no” me despejaste de esperanzas y con un “no eres suficiente” mataste lo poco de mi que aun quedaba. Y si te digo que jamás te pensé, te mentiría, y si te digo que jamás te soñé, no me creerías, supuse muchas cosas entre ellas el hecho de que existía otra persona, tuve razón y no aparecí por aquí hasta mucho tiempo después, tiempo donde te imagine imaginándome, por la calle te conseguí, pero que puedo decir, el loco me hice y no por ti, lo hice por mí.

Y si te digo que no te pensé, te mentiría, y si te digo que no te soñé, no me creerías. Un año después nos volvemos a encontrar y a decir verdad yo sin esperanzas estoy ya, pero comienzas hacer cosas que me confunden, luego una noche decides hablar y sueltas tus sentimientos los cuales con mucha atención procuro escuchar. De tu mejor amigo te habías enamorado, muchacha deprimida, también me contaste que con él vivías, pero que todo pronto acabo y que triste estabas hoy, que pronto sería tu cumpleaños, y ese día él un regalo te había dado, tu primer beso. Fue allí cuando dijiste “Esto es amor del intenso”.

Yo no lo podía creer, tu mejor amigo y tú, no podía ser. Como buen amigo que estoy acostumbrado a ser, te aconseje, y supongo que tu mejor amigo en ese momento fui yo, pues cuando me dijiste gracias, yo te dije de nada, fue allí que te dije que en verdad te quería, y en tu búsqueda de un buen párrafo para decir adiós, sólo de ti salió un gracias nuevamente. Yo me fui sin decir una palabra más, pues el amor no se recibe, simplemente se da.

lunes, abril 19

Lo Que Siempre Fue, Súperhistoria #12

Lucas con varios años de edad, los adecuados como para saber perfectamente que significaba amar, a pesar de que pocas personas le habían abierto su corazón. Absurdamente tímido y silencioso, para algunos sólo una sombra más al final de la imagen, un paisaje que se confunde con el paisaje, con las ramas y las hojas, con el viento, el sol y el mar, la arena dónde millones de palabras de amor fueron escritas pero no para él, nunca para él.

Lucas, mejor amigo siempre, consejero, paciente, amigable, silente… El perfecto idiota que siempre estuvo, siempre estará. Adonde van a llorar los desolados corazones que rotos están, Lucas los arregla, los motiva, les enseña, les quiere y luego se van. Mejor amigo Lucas siempre será. ¿Quién escucha al pobre Lucas cuándo él quiera conversar?, “La sed de respirar”, “La sed de está turbia soledad”.

Lucas hoy tuvo ganas de amar, pero uno a unos los corazones se van, pobre Lucas que con él nadie quiere estar. Y no sabe de dónde viene ni a dónde irá a parar; hoy Lucas se enamoró pero pronto pasó lo que era de esperarse, “Gracias” dijo un tonto corazón “Siempre serás mi mejor amigo”, y con eso mataron su tonta ilusión. Una vez lloró y lloró, y otro día también lo hizo, luego al tiempo el corazón le rompieron ¿Quién se lo sanará, si Lucas es el que sana y cura corazones rotos?, ¿Quién escuchará al pobre Lucas cuándo quiera hablar?, ¿Quién lo mirará a los ojos, y le dirá que con él quiere estar?, ¿Quién será, el corazón que a Lucas quiera amar?.

Mi Desahogo, Paranoicas #3


Generalmente él se hacía el interesante, sólo y únicamente para decir aquí estoy, existo. Era cuestión de hacerse notar, de ser de aquí o de allá, en realidad no importaba el lugar, la cuestión realmente y poderosamente importante era “Procurarse un lugar”, ser alguien. Tener esto o aquello, o llevar estratégicamente la contraria para tener en sus manos a los otros.

Es ridículo lo sé, ni yo sé porque escribo sobre esto, a lo mejor por lo asombrosamente diferente a mí, a lo mejor por lo poderosamente distinto… No fue un buen comienzo en realidad, y en este momento pienso en “Siempre habrán cosas que decir, siempre”, y lo que pueda parecer importante sería si decirlo o no decirlo… Hoy no tengo ganas de comenzar mi confesión, ni mucho menos proseguir con otro millón de “Porque siempre me llamaste la atención”, no tengo ganas de soltar los “Perdóname” que muchas veces sentí y que jamás dije, porque como ya he dicho, hay cosas las cuales es mejor guardárselas. Pero no te preocupes eso no involucra directamente a mi entorno.

Uno se preocupa tanto por tantas cosas, que comienza a olvidar lo trascendental, aunque cuando uno dice importante hay personas que podrán diferir de uno con respecto a sus prioridades, y bueno no soy una persona que le importe mucho si los demás “aceptan” o “aprueban” mis prioridades, o si les dan el visto bueno, no me interesan.

Y es que no soy una persona que se moleste fácilmente y sé ocultar con clara facilidad lo que siento por otras personas, siempre habrán señales pero lo más obvio nunca es lo más exacto. Vivo de detalles, que transforman mi vida en lo que es, y precisamente eso es lo que soy, el resto sobra, sobran palabras, situaciones y personas. No suelo aferrarme al tiempo, pero no siempre; no suelo aferrarme a recuerdos, pero no siempre; quizás hay días que lo necesito, de resto sólo hago silencio, pues no suelo tampoco referirme a mí, si puedo optar por referirme a ti.

Hoy no tengo un millón de razones pero tampoco las necesito, no hay excusas, ni motivos. Procúrame un tiempo y no te preocupes porque no vas a desperdiciarlo, ahora… Para mi debo procurarme las palabras adecuadas, para ver si por fin puedo procurar enviar las señales adecuadas, y es que finalmente todo esto es: un te doy, tú me das… Lo más difícil sería dar el primer paso, y todo dependerá de la persona que procure dar la primera señal concreta.

martes, abril 13

Tardes/Noches, Paranoicas #2


Todo es más divertido cuando llueve, cuándo gris está el cielo... Soy de los que prefieren gastar su tiempo en eso, en mirar por la ventana, tampoco suelo ser muy comunicativo, por lo menos no hablo de lo que realmente siento o quiero, puedo hablar, y hablar, pero siempre serán cosas tan superfluas, tan de lo común, que quizás no quieras hablar conmigo, tampoco espero que lo hagas, yo tampoco lo haré. No hoy, ni ayer, ni mañana, ni los días anteriores o después del momento en que te preguntes ¿Qué fue de él?, tendrás que preguntarte también “¿Qué fue de mí?”.

No lo haré.

Vino Christine, vino Javier, vino Ricardo, y María Mercedes también, vino el que no tenía que venir, y la que si tenía que venir no vino, vino el tiempo, el espacio, y la dimensión que se acumula en un sólo punto... Así fueron 10 dimensiones, que contienen todo, tus manías, las mías, los atardeceres lluviosos que tanto me gustan, y los días soleados que no me gustan, mi cabello largo y el corto, lo que quiero y lo que no quiero también, las noches, tú vida, mi triste ausencia, entonces se hizo de noche...

Luego dejaron de venir, se fue Javier, Christine, Ricardo y María Mercedes, se fueron... No hubo momentos, no hubo. Simples y largas notas de una guitarra, acompañadas por versos de un chico con acento inglés, de rayos y llanto, de más atardeceres, de casas y circos. Tarde y noche, es cuándo mi humor se desvirtúa, se desvanece cada partícula, cada sensación, se atenúa cada sentimiento, cada respiración. Cuerdas, átame a las cuerdas, no quiero que me llame mi propia reflexión, y me lleve a portarme bien. ¿Bien?, ¿Mal?... Tarde, no hay grietas, no las hay, noche. Pero, ¿Qué está bien?, quizás no yo, ni tú, ya es muy tarde.

Se acabo el tiempo...

Algo que decir # 6

Cuándo se trata de plasmar mis ideas, el tiempo no me alcanza... Si tan sólo todo fuera más lento.

Algo que decir # 5

Si solamente pudiera ser capaz de simplemente ser... Todo sería más complicado, prefiero no tenerte y ya. Eso sucede cuando nos hacemos los imbéciles. La historia de mi vida.

domingo, abril 11

Insomnio, Paranoicas #1


No fue fácil, no lo fue, no fue ni sencillo, ni extremadamente feliz. Simplemente sucedió, cómo cuando la gente decide morirse, sucede y ya, lo decidió y ya, sin mucho drama, sin mucha trama, sucedió y ya. Uno hace las cosas y listo... Hay quienes prefieren pensar, no soy de los que piensa demasiado, tampoco soy de los que se arrepiente, tampoco soy de los que se justifican, pero no viviré dándome golpes de pecho, los golpes a los que les gusta golpearse, por mi parte la prosa.

Entonces,-(porque me gustan mucho los adverbios de tiempo)-, no fui capaz de conciliar el sueño, comienzo a darme cuenta de que estar loco no necesariamente es decir locuras, no necesariamente es bueno o malo en dado caso... No pude ser capaz de soñar esa noche, ni muchas otras noches atrás, y quizás muchas otras noches adelante tampoco sea capaz. No fue fácil, pero es como cuando la gente decide amarse, sucede y ya, se besan y ya. Hay quienes prefieren pensar, no soy de los que dejan perder oportunidades porque si.

Fue allí que el sueño no se volvió pesadilla, porque no fui capaz, simplemente no lo fui... No te preocupes tú tampoco fuiste capaz. Y me desperté no una noche, varias, pero no pocas, varias, pero no demasiadas... Las suficientes, las necesarias, y las noches se hicieron para escribir... Es como cuando la gente decide irse, sucede y ya, se van y ya. Hay quienes prefieren quedarse, yo soy de los que se quedan, de los que no duermen esperando pensar durante la noche, porque de día no piensan.

Suelo despertarme antes de tiempo, tratando de encontrar algo que no sé qué es, y la noche se acaba, y las horas pasan, el sol sale, y yo sin dormir. El insomnio es bueno cuando tienes ganas de escribir.

sábado, abril 10

Son 21 primaveras, Paranoicas # 0



Todo tiene un comienzo, todo tiene una trama y un desenlace, un inicio y a veces un fin -a veces, porque generalmente no sabemos darle un final a las cosas-, y las cosas se mantienen ahí, y están ahí y se pudren ahí, no me gusta que las cosas se pudran, o le damos un final o le damos un final. Nada de esperar a que la luna llegue y se vaya, y vuelva... Nada de esperar por nada, esperar por nadie a ver por fin que hacemos con ese montón de cosas que no le damos el final adecuado, que no exterminamos de una buena vez.

Comenzó mi nuevo año, y ya han pasado 2 días, establecer prioridades es lo primero, establecer sueños, metas y muchos "must", organizar un esquema que contemple los imprevistos, y vivir sin reservas. La vida se acaba, y no estoy para procurar esperar, esperar es una de las pocas cosas que no disfruto hacer. Experiencias tras experiencias, 21 años de momentos que se han ido moldeando para formar la persona que soy, frases, miradas, palabras tras palabras, sensaciones, experimentación, un poco de aquello, de esto también, de derrotas y éxitos (más de lo primero, que de lo segundo), pero eso sí, de nada me arrepiento.

... Lo qué uno siempre se pregunta es: "Si pudiera cambiar algo de mi, ¿qué sería?...", "Si pudiera regresar el tiempo, ¿Qué arreglaría?"... Yo no cambiaría nada, no arreglaría nada... Creo que hay tener mucha valentía para aceptarse como uno es, y aceptar cuándo uno se equivoca y hace mal, no siempre se puede, no siempre se es capaz de decir "Lo hice mal" sin tener que mirar alrededor, buscando culpables sabiendo perfectamente que el único culpable es uno mismo, y por una extraña razón las cosas malas son las que quedan grabadas, he procurado cambiar eso en mi vida, no puedo vivir recordando cosas que ni al caso, no soy ese tipo de persona.

Las primaveras vienen y siguen viniendo, lo importante aquí es que dejen algo al irse, que los años no pasen en vano, y tan poco terminar con muchos años y pocas lecciones, con muchos años pero en soledad...

21 años en los que he procurado ser lo mejor que he podido ser, y ser mejor cada día, de eso vivo... A eso me dedico. Hay quienes tienen esa intención de cambiar el mundo, pero jamás han tenido la valentía de mirarse al espejo y de cambiarse a ellos mismos primero. He aprendido amar la trama, más que al desenlace, jamás he intentado parecer normal porque sé que fallaría en el intento, nada de máscaras que disfracen mis intenciones, pero tampoco soy un libro abierto, no tengo un grillete y aquí estaré esperando por personas dispuestas a leerme.

Sábados Como Domingos, Súperhistoria #11


Son las 3pm, y la mayoría de los fines de semana se me hacen exageradamente aburridas, es como si desde las 12pm comenzará un gran día domingo para mi, de esos en los que no hay mucho que hacer, que a veces hace calor, y estoy todo el día en pijama, de calaveras a veces, otras veces simplemente de rayas, o círculos, recuerdo que cuando estaba pequeño tenía una de aviones y otra de camiones de bomberos, son las 3:30pm de un sábado que tiene más pinta de domingo que los mismos lunes que tienen pinta de lunes, estoy viendo en la televisión, una película que termina pareciéndose mucho a mi vida, como tajadas, con queso y crema nata, tratando de engañar a mi cuerpo con un almuerzo que deja mucho que desear.

Entonces me doy cuenta que sin poder evitarlo estoy metido en una triste e inmensa casa, que cada día se hace más grande, y la gente camina por sus pasillos, entra en los cuartos, se escucha el ruido, niños llorando, a veces riendo, mucha gente, te sientes asqueado de lo injusto que estás siendo con todos... Comienzo a ver mi propio reflejo en los cuadros de la casa, y me pierdo entre tantas pinturas, e historias, esperando que suceda, cosas que no suceden, a donde se va el tiempo, o las historias que jamás conté, los pecados de la insana justicia, y la libertad de espíritus extremadamente libres.

No fue que de repente decidiera atraparte, y mantenerte aquí eternamente, esas cosas no se planean, no se deciden, simplemente ocurren, y ocurrió, entonces tú, yo, ellos, los que no conocemos comienzan a jugar también, y los fantasmas de personas que no existen habitan tú vida, escribiéndote poemas en la arena de la playa que luego el mar se llevará, y yo, sigo pensando que mis poemas dichos de boca a boca son mejores, pero claro es cuestión de perspectivas, no puedo decir que te equivocas, no puedo decir que yo tengo razón, razón que quiero tener.

Otro sábado que no se siente sábado, y el tiempo no pasa, y las tajadas no se acaban, y entonces en la película aparezco yo, representando lo que sería una versión cinematográfica de los minutos y horas de mi propia existencia. No es suficiente saber que las cosas terminan consumiéndose sobre sí mismas para saber que no eres más que una épica esfinge, entonces este domingo se acaba para dar comienzo a otro, peor.

miércoles, abril 7

El Tiempo Cuando Pienso, Súperhistoria #10


Dejar un día sin escribir no es algo que haga a propósito, hay veces que por estar pensando en elefantes rojos y azules se me olvida que debo escribir precisamente lo que pienso. A veces suelo pensar bastante, pero no necesariamente cosas muy interesantes, ¿Qué me voy a poner hoy?, ¿Debería ir a clases?, "Creo que me quedaré durmiendo", son cosas que invaden mi mente la mayoría del tiempo, hay veces que olvido dónde estoy, qué debo hacer, cómo es el nombre de la persona que tengo al frente y me está contando lo mal que le fue en el parcial de programación III (Por cierto, :) esta materia es cosa del pasado). Suelo olvidar muchas cosas por pensar en por qué uno de mis zapatos está más limpio, o por qué el profesor borra el pizarrón de cierta forma, por qué la chama de al lado me mira fijamente o por qué yo nunca he podido ser capaz de hacer eso, y entonces me doy cuenta de que soy bastante pajuo, que me hago el loco, pero a veces no me hago el loco entonces en ese momento ando en las nubes.

Mis pensamientos muchas, la mayoría, generalmente están invadidos por cosas que voy hacer a continuación, otras veces hay una persona que monopoliza lo que pienso, y pienso, y pienso... Pero no es bueno, no tanto, a veces me lo permito solo para sentirme bien, soñar es tan sencillo, pero si pienso... Ojos que no me ven, y pues sí, es sólo una persona que no me tiene en sus pensamientos, y yo soy sólo alguien más que llena su lista de amigos, "no ser suficiente" es suficiente excusa para desistir, sin embargo, no quiere decir que yo siga insistiendo, me rendí hace mucho tiempo, pero mientras tanto me permito seguir pensando, es como darle un respiro a mi cerebro cansado de tanto reírse de otras personas (no creo), no soy una joyita, eso tampoco quiere decir que justifique todo lo que he hecho, existen una toneladas de cosas de las cuales no me siento orgulloso, pero tampoco sufro por eso.

Si uno es rata o se la tira de rata, viene alguien y es rata contigo... Es como normal, uno es masoquista, y termina enamorado de la persona equivocada, cosa que es diferente a cuando te gusta alguien, uno se puede permitir que te guste mucha gente, son gustos... Pero hoy no vengo a hablar sobre eso exactamente sino de lo que pienso, y como pensar me hace olvidar lo que debo hacer, y por esa misma razón comienzan a quedar espacios, sábados vacíos, y momentos que debería llenar con las mismas cosas que pienso, pero que termino olvidando, se me va el tiempo, y los días pasan, y a veces me pregunto ¿Coño qué estoy haciendo con mi vida?, entonces me doy cuenta que la mayoría del tiempo se me va en esto, y es fácil entender que estoy perdiendo mucho tiempo pensando...

Algo que decir # 4

Lo mejor que podría esperar de ti, sería que olvides todos tus preceptos, creencias, pensamientos, sentimientos, y te dejes llevar por mis palabras... Sería bueno que esto no fuera un sueño. Y poder abrazarte fuera una realidad.

martes, abril 6

Siempre creí, Súperhistoria #9


Soy de los que jamás le tuvo miedo a la oscuridad, pero si al silencio, y por mucho tiempo creí que si cerraba los ojos en las noches, podría abrirse el piso y caería al infierno, por haber sido un niño muy bueno. Creía que el algodón venía de las nubes, que cualquier idioma que escuchaba diferente al mío era inglés, que en el 2000 los carros volarían y las casas flotarían, era ingenuo, soy ingenuo, a veces creo que el amor es una mera formalidad de los sentimientos incrustados en los seres humanos, pero si en verdad prestas atención a eso, eso no tienen sentido aunque yo quiera que lo tenga. Siempre miré al cielo en busca de extraterrestre, y pensaba que si dormía con las ventanas abiertas sería abducido una calurosa noche de octubre, creía que así como existía la bondad en mi, existía en todos.

Siempre le temí a pie grande y creía en la criptozoología, pero mi mayor miedo era perderme, fue perderme, y me perdí, y no entiendo porque razón cuando uno se pierde se aleja del sitio donde se perdió, un día ya no tuve miedo de perderme, y comencé a tenerle miedo a envejecer sin hacer nada con mi vida. Siempre creí que para ser mayor debía usar corbatas y smokings, que para tener bebés debías estar casado, por un tiempo todo fue "caca" fueron tiempos difíciles, nunca dije groserías hasta tener 17, y si acaso decía lo hacía susurrando y mirando a los lados para que nadie procurara escucharme. Creía en la religión, el muy respetado ratón Pérez, y todas las demás cosas imaginarias... De pequeño escuchaba duendes, y siempre me sentía observado por uno (será que era un duende voyerista, nunca lo sabré), creía que si ibas al doctor el podría saber lo que tu mente pensaba, y sufría porque jamás me ha parecido bonito que alguien sepa que es lo que estoy pensando. Creía que si miraba fijamente una cosa podría hacer que se moviera, creía tantas cosas que muy poco tiempo tenía para preocuparme por algo, estaba todo el día sorprendido, de tanto descubrir cosas que no sabía.

Creía que un día llegaría EQUIS persona a buscarme porque era el hijo perdido de alguien, en algún lugar remoto del mundo. Después de temer a la soledad, comenzó a gustarme, y por mucho tiempo creí que tenía algo que hacía que las personas me rechazaran, nunca creí en lo que mi profesor de deporte me dijo... Por las noches soñaba con que dentro de la tierra había un gran imán o que las rocas podrían hablarme, que los animales eran personas transformadas... No creía que las personas malas existieran. Creía que mi mamá me había buscado en un almacén de bebés, y allí me había escogido, creía que si te mantenía en mi mente por un tiempo, volverías a mi en algún momento, luego descubrí que no todo era así. Creí haberme enamorado una vez, y creí en mi propia imperfección, creí en los distintos soles que diariamente alumbraban mi día, creía en la eterna juventud, y en la eterna felicidad, creía que volar era posible si se quería de verdad, creía que si yo pensaba muy fuerte en algo alguién en algún lugar del mundo podría oirme susurrar ese algo muy cerca... Creía tantas cosas, pero la cuestión no es si alguna vez creí, la cuestión es si aún lo creo.

Algo que decir # 3

Y lo más lógico es saber que jamás nunca será, pero no entiendo de donde vienen esos celos cuando sé que existe alguien más.

Algo que decir # 2

Me gusta la forma en como pretendes que me ignoras, e intentas saber de mi.